UN ESQUEMA DE MI

En una noche de abril, cuando comencé este blog, lo hice como una especie de catarsis casera (las que mejor funcionan). Me encontré a punto de cumplir 2 años en España y los 29 en mi vida, y no se si fue eso de pensar en la crisis de los 30 o qué, que me dispuse a reflexionar sobre mí, sobre mis aspiraciones de infancia y de adolescencia y la inevitable comparación con la realidad. Para aclararme escribí, inauguré este blog, para mí. Hoy veo que de tanto en tanto me visitan y comparten mis letras y eso me lleva hoy a contar un poco de mí, mas allá de mis vaivenes diarios.

Nací hace 29 años en Montevideo, Uruguay (nada que ver con las cataratas por favor), 6 años en Pocitos y casi 20 en Colón barrio de clase media baja, lleno de casas con mucho jardín, árboles donde treparte y lugares donde jugar con bichos raros. Era muy "varonil" para jugar, pero era la mejor de mi clase, año tras año, un desastre en conducta, pero buena aprendiendo así que con ayuda de las maestras que me subían la nota de conducta llegué a ser de las "abanderadas" (llevabamos las banderas patrias en todos los actos) . Este hecho y mi fama de "cerebrito" me llevaron a tener yo misma muchas expectativas sobre mí, y tambien las tenían mis compañeros y amigos. Mis padres jamás me exigieron nada, y eso me ayudo a ser libre y saber que todo lo hacía sin presión. Hice el Liceo (Instituto) y como iba sobrada y me aburría el último año de bachiller me anoté a Administración de Empresas, hacía las dos cosas juntas, y al año siguiente cuando entré en la Universidad a estudiar Relaciones Internacionales, conseguí trabajo como Secretaria y Auxiliar Contable (8 años en el mismo estudio contable, con gente maravillosa, donde tengo un amigo para toda la vida, Enrique "el sapito").

Hice 2 años de Relaciones Internacionales, y cuando me di cuenta que el no saber Inglés y no ser "hija de " me iban a joder bastante mis posibilidades opté por comenzar Derecho. LLevaba 2 años de novia con Pablo (mi marido) y en esa época nos casamos. Nos hicimos una casa al fondo de la casa de mis padres, y cuando digo nos hicimos, es NOS HICIMOS. Nosotros llevabamos las carretillas, cargabamos bloques , ladrillos, material, Pablo levantaba muros, mi suegro ayudo con la sanitaria, mi hermano y un tio con la electricidad... A pulmón, todo a pulmón.

Con mucho esfuerzo a pesar de trabajar y de llevar una casa avancé los dos primeros años de derecho, los más "filtro" y ahí llegó Mateo, nuestro primer hijo, el primer nieto, ya se sabe como es el más mimado...Puffffff tengo que dedicar miles de entradas más a esto de la maternidad, ya tengo una así que por hoy sigo adelante...

Con Pablo cuando Mateo cumplió 2 años nos mudamos al barrio Cordón, en el centro de Montevideo, a 4 calles de mi Universidad, el monto un taller de estampados, donde trabajaba para las mejores marcas, fueron 2 años excelentes, el trabajó mucho, juntamos dinero, unos 5000 euros y como nos sorprendió la noticia de estar esperando a Marco nuestro segundo decidimos utilizar ese dinero para entregar para construir una vivienda en un terreno de nuestra propiedad. Estaba tan feliz, yo me recibí de Procuradora (fuí a la entrega de titulo con una panza gigante de 7 meses).

Vino el final del embarazo, el comienzo de la construcción de la casa, yo por temas del cuidado del bebe debía postergar las últimas materias para recibirme de Notaria, llegó el parto, nuevamente maravilloso y esa misma semana llegaron las malas nuevas, nos dejaron la casa por la mitad, nos estafaron así sencillamente. No le pagaron a los trabajadores, no pagaron a la Seguridad Social, ni sacaron permisos, nada, solo levantaron unas paredes hasta encima de las ventanas. Nuestro abogado nos djo que el constructor era insolvente y que el juicio demoraría años y no llegaría a nada..

Me encontraba con poco futuro en mi trabajo contable (habíamos perdido muchos clientes básicos), por un año no podía estudiar porque el parto coincidió con el inicio de cursos y quien falta pierde el sitio, tenía un nuevo bebe en la familia, poco trabajo en el taller de mi marido y mucha bronca y rabia contra quien nos estafó y contra un sistema que no podía hacer nada para devolver lo que nos habia robado, y encima los trabajadores nos reclamaban sus horas trabajadas, los proveedores los materiales, bueno un caos..un caos..

En esos días decidimos venirnos, jamás estuvo en nuestros planes, yo dediqué toda mi vida a estudiar y estudiar una carrera muy limitada geograficamente, mi marido había soñado con su taller propio, pero el país no acompañaba, y la frustración era muy grande, sumada que teniamos todos nuestros hermanos acá, juntamos de donde pudimos para los pasajes -y nos vinimos, los 4 juntos, con un enano de 4 años y un bebé de dos meses, con una semi propuesta de trabajo, camareros. Y así vinimos y llegamos a SantBoi.

Desde hace 2 años sin darme cuenta dejé aquella vida que era mía, mi carrera, mis padres, mis amigos, mis calles, mis sueños y pasé a ser una inmigrante sin papeles, limpiando casas hasta pasar a ser camarera, respondiendo a gente que me pregunta si se leer o si hay ordenadores en mi país.

No nos falta nada, de lo económico nada, de lo personal, de nosotros y nuestros sueños, nos falta todo.

Hoy poy hoy sueño con que mis hijos vivan en aquella casa, pero terminada, en un jardín muy grande, y con árboles y que tengan un perro, sueño con dar las 3 materias que me faltan y ser Notaria y conseguir trabajo (es lo más dificil), sueño con que mi esposo pueda poner de nuevo su taller y funcione (tambíen dificil), pero sobre todo sueño con sentirme de vuelta libre, y cuando digo libre hablo de ser alguien con todos los derechos igual que el que camina a tu lado. Libre. Libre de tomarme un avión con mi pasaporte sin que me echen, libre de buscar un trabajo que me guste, libre de caminar y dialogar con la gente sin tener miedo a que alguien te denuncie.

He tenido una vida muy feliz...muy feliz...de cosas sencillas, y amores grandes. Hoy por hoy llevo 2 años y medio con muchas cosas buenas en relación a mis hijos, a mi familia, pero en otras cosas que tambíen son muy básicas para mí, llevo, como dice la canción de Serrat, La Mala Racha.

No sé si podré volver a mi país, no se si tengo algún futuro aquí, hoy siento que no puedo estar toda la vida trabajando en algo que no me gusta, ni 2 ni 3 años más, porque el tiempo pasa, y volviendo a lo de la crisis de los 30, hay que tomar el tren de las oportunidades.

Hay mucho más de mí, pero bueno esto es un esquema, para tal vez, a veces, entenderme un poco, a mis locuras y a mí.

Perdón por lo largoooooooooooooooooo y gracias al que tenga la paciencia de leerlo.

9 grandes aportes¡¡¡¡¡¡:

Tía Doc.- dijo...

Hola Andrea!:

Me encantó la entrada!! En muchísimas cosas me sentí re identificada. Cuando hablás de la libertad... es cierto. Es como uqe te robaran los derechos. En mi caso, también dediqué unos cuantos años de mi vida a estudiar una carrera, y el tiempo que llevo acá siendo sin estudios... lo pasé crudo. Te jode!! Te rompiste los codos, y acá da igual... Lo de los papeles..., me imagino que debe ser lo peor de lo peor. Más aún, pensando en Uruguay y el tratado de 1870...
Esa sensación es horrorosa, yo la viví por unos meses y la verdad es que te sentís prisionera. Luego lo de Uruguay, en el caso de mi carrera (psicologa) voy frita por el paisito... ajajja No podés pagar la luz, que vas a pagar un psicólogo? ajjaja No?
Me gustaría que pudieras solucionar el tema de tus papeles (vos y tu familia), que Pablo pueda tener un taller. Y que los niños puedan correr por el pasto tranquis (aunque no sea el montevideano). Lo de tus estudios es complejo, porque es cierto lo que decís "geográficamente acotados" (o algo así ajjaj). Pero siempre se le encuentra la vuelta a las cosas. Lo importante es QUE NO DECAIGA, siempre que te leo, percibo que sos una tipa con mucha fuerza y muchas ilusiones, eso es un combustible muy preciado y mucha gente daría hasta su vida por tenerlo.
Me encantó volver por aquí.
Te mando un abrazo, y espero el próximo capítulo.

Andrea Reyes Peña dijo...

Gracias Ivanna, us palabras siempre tienen una fuerza y una transparencia que me encantan. La verdad me gustaría ser de esas que dicen, "me quedo a toda costa", o "de España no me sacan", pero soy una nostálgica casi pédida, extraño a mis amigos en Uruguay, y la forma de vivir la amistad que tenemos allá, al menos "mi clan" y yo. Y no sé como está la cosa en Valladolid, pero acá veo muy difícil trabajar en algo que minimamente me guste.
Yo acá soy camarera, tengo dos niños, y trabajo, sábados, a veces domingos, de tarde y de noche, horario cortado, imaginate que cuando ellos tienen vacaciones es cuando yo más trabajo. Los sábados a la mañana cuando ellos quierem salir, yo estoy demsayada en la cama por haber llegado a casa en la madrugada. Por las noches, cuando la gente sale, yo trabajo, ni recitales, ni cumpleaños. Y si a eso les umas que mi marido tambien es camarero, imáginate que nuestros "horarios de Familia" son una mierda, y que mi perpectivas de que en un año me salgan los papeles, implican estar otro año mínimo así, viendo como mis hijos pasan mas pendientes de nuestros horarios que de los propios, mutando con la tele encerrados en un piso, o bajando a la plaza repleta de niños peleando por cuadrado de arena o un columpio.
Imaginate que las fuerzas se van apagando cada día que paso así,viendo que ellos crecen sin una niñez de naturaleza y de espacios amplios. Acá hay demasiado cemento y casi todo pasa por tener tal o cual juego de play o la bendita maquinita portátil..
No sé Ivanna, ya te digo, ojalá fuera un poco más fuerte mi vena consumista para no sentir este vaivén diario de me quedo, me voy (no le deseo el consumismo a nadie, pero bueno a veces te lleva en una dirección como a los burros, sin mirar para los costados jejeje) Un besote Ivanna, gracias por la visita y los buenos deseos.

Jo Mateixa dijo...

Que tal Andrea???, mi comentario no será tan largo ni como tu Post ni como el comentario que ya te han dejado, solo queria decirte que si que he leido el post entero y que me he emocionado mucho leyendolo, creo que eres una mujer fuerte, valiente, por que romper con todo alli para venir aqui a un sitio que no conoces, con una mano delante y otra detras, joder debe ser muy duro, y más si tienes hijos.

Me gustaria animarte, darte más fuerzas aún si se puede para que no te desanimes, y tengas fe, las cosas pueden mejorar y podeis volver a tu pais y seguir constuyendo esa casita de vuestros sueños o podeis quedaros aqui, arreglar papeles (se que es muy dificil y el gobierno no os lo pone nada facil, soy consciente de llo) y continuar con vuestros sueños cerca de nosotros.

Hagais lo que hagais hacedlo con la cabeza bien alta, que lo único que nadie os puede quitar es la dignidad y el amor propio y una mujer como tu se le nota que lo tiene.

Un abrazo y muchos ánimos!!!!!!!

Andrea Reyes Peña dijo...

Gracias Meritxell, me sorprendió tu visita.Antes que nada, mil gracias por tus palabras, por el cariño que has puesto al escribirlas y la fuerza que transmiten, ufff me has dejado emocionada.
He mirado un par de veces tu blog, y esta super bien, eres super abierta, y sabes transmitir tu día a día y todo lo que te pasa en la cabeza. Anoche vi tu entrada sobre los amigos y todas las cosas que vives con tu blog y la gente y me gustó mucho, es muy sentida.
Gracias por tu visita a mi rincón, por la paciencia de leer un poco de mí y por unas palabras tan dulces y con tanto apoyo.
Un abrazo Meritxell.

Cristina dijo...

Hola Andrea, ante todo decirte que eres una luchadora. Que hace falta gente como tú que se enfrenta a la vida sin miedo. Lucha por tus ideales, por aquello que realmente te apetezca hacer en la vida porque de los valientes es el futuro y el presente. Gracias por contarnos un trocito de tu vida. Estoy segura que conseguirás aquello que quieres porque le pones muchas ganas. Un abrazo. Suerte

Andrea Reyes Peña dijo...

Con tantas cosas lindas que me dicen me tienen super emocionada. Lo mas lindo de esta experiencia de ser blogger ha sido encontrar tata gente en este camino dispuesta a volcarse a los demás, " a poner la oreja" o mas bien los ojos, y a acercarse al prójimo.
Gracias Cristina por tus letras, por lo que reflejan y por dedicarme un rato a conocerme. intente entrar a tu blog, pero parece que esta en construcción, o es que había un error??
Mil gracias Cristina

Pep ... però posa-li Angu, també dijo...

Jo escribo posts menos largos que los tuyos y me caen unas broncas del mil, ya te lo digo ahora ... joder, que malo que soy traduciendo del catalán al castellano!!

En fin, que felicidades por ser como eres ... hay que ser muy fuerte para ser así

Un beso!!!

Bosco dijo...

Andrea, has dicho muchas cosas fuertes y verdaderas. No te voy a contar mi historia porque, con más de 60 pirulos y muchas vueltas sería tedioso. Sólo que estoy de vuelta hace seis años, más pobre que cuando me fui hace 30. Y como vos decís hoy me siento más libre aunque sin tener nada. No es que aquí no sigan existiendo las más elementales carencias, incluso de libertad (de algunos tipos de libertad que no se conseden ni por leyes ni por decretos) Me siento libre por dentro. Sabiendo que esta es mi vida, la que yo me labré acorde con las afinidades y repelencias para con las características de nuestra provinciana cultura.
Sabés qué? aquí me peleo con todos porque este no es el país que yo quería y nadie me va a venir a decir que me calle.
Ahora bien, cada uno sabe cual es su lugar. No hay obligaciones que superen la obligación de ser libres. Aunque parezca una frase hecha, la vida te cobra cada una de las renuncias a la libertad.
Sólo vos sabés la verdad. No te apures, escuchate.

Andrea Reyes Peña dijo...

UUYYYYY Bosco cuanta razón..Se que cuando vaya, voy a sentir eso de que no es el país que yo quería ni quiero, se que me voy a encontrar con una decadencia cultural, que no deseo, y con esa carencia de las otras libertades (las que padecemos todos y por las cuales nos frustramos) y sin embargo siento que no me queda más remedio que estar ahí.
¿Por que? Porque me críe amando jugar en el pasto, y entre árboles, amando la sencillez de las cosas, la vida chikita, esto es, amigos, familia, vinos en compañia, asados "lluvia", y sentirme igual al que tengo al lado (siempre dentro de lo igual que te dejan ser, en los hechos no soy "hija de " ni tengo ningún título de esos), porque tengo 2 hijos que no se acostumbran a vivir en un piso y en una ciudad con tan poco espacio verde, donde abundan los carteles de prohibido jugar a la pelota y de no pisar el cesped. Y yo no me acostumbro a verlos "mutando" entre la tele y la play, porque como mi hijo me dice, no le gusta pintar, no le gusta dibujar, "mamá yo quiero jugar afuera"
..y bue hay un montón de cosas que como vos decís, me hacen sentir que quiero volver, y seré más pobre que antes, y me pelearè por las miserias de nuestro país, pero salí, ví, conocí y elijo mi lugar, y renuncio al mundo de placeres materiales a cambio de las alegrías sencillas...y mas de un día voy a decir, que país de mierdaaaa, oa que carajo me vine..pero bueno ya sabré por que me vine..